Cuando una puerta se cierra otra se abre
"Cuando una puerta se cierra, otra puerta se abre; pero a menudo miramos tanto tiempo y con tanto pesar a la puerta cerrada que no vemos las que se abren para nosotros" - Graham Bell
A menudo vivimos con la idea de que las cosas no cambian. Infravaloramos lo que nos puede pasar en 5, 10 o 20 años. En la mayoría de los casos, si miramos hacia atrás un tiempo, no nos habríamos imaginado estar donde estamos ahora.
Y es que para bien o para mal, como dijo Grabam Bell, algunas veces avanzamos porque elegimos la puerta que se nos abre y otras, porque nos quedamos esperando que se abra la que anhelamos.
Todo lo que vivimos nos marca de una forma u otra, pero, ¿podemos elegir cómo nos marcan las experiencias?
En cierto modo sí podemos. La vida tiene una incertidumbre que no podemos controlar y es el devenir del mañana, pero siempre tenemos el control de decidir cómo tomarnos lo que nos ocurre.
¿Nos quedamos mirando las puerta cerrada o abrimos la que se abre?
Cuando terminas un trabajo, puedes ver que vas a perder dinero, que tu jefe es mala persona, que esto no te lo esperabas. O te lo puedes tomar como una nueva oportunidad para emprender en otro negocio o trabajo, de conocer gente nueva y aprender.
Cuando terminas una relación puedes quedarte pensando en lo que podría haber sido, en lo mal que lo has hecho o culpando a la otra persona. O puedes verlo como una oportunidad para hacerlo mejor, para centrarte en ti mismo y mejorar como persona.
Cuando tienes una enfermedad se te puede pasar por la cabeza lo desgraciado que eres, que todo lo malo le pasa a las buenas personas o que no has hecho nada para merecer esto.
O lo puedes vivir como una oportunidad para aprender un nuevo estilo de vida, una nueva forma de pensar, desarrollar un crecimiento personal y físico, aprender sobre tu cuerpo o mejorar tu alimentación.
Estamos donde estamos porque hemos decidido consciente o inconscientemente cómo actuar en relación a lo que nos ocurre. La decisión no siempre puede cambiar los hechos, pero si cambiamos la forma en la que reaccionamos, la experiencia cambiará para nosotros.
Puedes ver todo lo que te ha ocurrido en la vida y mirarlo de otra manera, no desde el punto de vista del autoengaño, sino desde la sabiduría de que lo que ocurre, no podemos evitar que pase y de nada sirve lamentarse, pero siempre podemos elegir cómo queremos vivirlo.
¡Recomendación! - Sobrenatural - Joe Dispenza - La física cuántica explicando las incógnitas para transformar tu vida
Emociones negativas y positivas no existen desde un punto de vista biológico
La emoción negativa no existe desde un punto de vista biológico.
Sólo hay emociones como respuesta a una comunicación con el entorno, pero nuestra forma cultural de experimentarlas ha dado a las sensaciones emocionales significados de bueno o malo.
Es totalmente cierto que la sustancia que segrega la alegría se siente mucho mejor en nuestro cuerpo que el miedo, pero eso no significa que la alegría sea buena o el miedo malo.
El problema con etiquetar las emociones es que les <<quitamos>> su sentido biológico y proyectamos sobre ellas un sentido personal, donde les damos una interpretación en base a nuestras creencias.
Un ejemplo pueden ser las personas que están solas, pero no se sienten solas y las personas que aún estando acompañadas se sienten solas.
La diferencia está en la manera de percibir y no en la emoción en sí.
Sin embargo, aún sabiendo que esas emociones que percibimos no son reales, las vivimos como tal. Vamos a ver una manera de gestionarlas:
1. Identifica la emoción real
Cuando tenemos un problema solemos interpretarlo y generalizar: "todo está mal", "siempre me pasa a mi", "nadie me quiere", etc.
Estas expresiones no nos ayudan y aumentan la intensidad emocional negativa. Para poder encontrar la emoción real tenemos que apartar la mente y ver claramente qué sentimos.
En algunos casos, la emoción negativa aparece por las interpretaciones y en cuanto las apartas te das cuenta de no era para tanto o que habías reaccionado mal y ahora te das cuenta de otra perspectiva.
2. Siente más y piensa menos
Cuando estamos bajo emociones intensas aparece una especie de "diarrea mental" muy negativa. Comenzamos a intelectualizar, razonar y justificar intentando saciar nuestra mala sensación con una buena historia mental.
Pero esto solo nos lleva a cerrarnos emocionalmente, a no empatizar con las demás personas y a reprimir nuestras emociones. Sentir más no quiere decir dejarse llevar impulsivamente por la emoción, sino mirarla y sentirla en quietud, sin darle un sentido mental.
3. Encuentra el sentido
Si en tu caso ya te has dado cuenta de que era la mente, buscar el sentido no es necesario, ya que se ha desmontado la emoción, siempre y cuando así lo decidas.
Por ejemplo: empiezas a quejarte de algo que te duele y te sientes con falta de apoyo. Entonces te das cuenta de que tampoco es para tanto y que estás buscando llamar la atención. Una vez llegas hasta ahí, se supone que paras esa dinámica, pero muchas veces, aún siendo conscientes, seguimos justificándonos y cortar esto es el gran reto.
Si por otro lado, tienes una emoción objetiva puedes encontrarle el sentido que tiene, para que poder usarla en vez de huir de ella.
Cada momento tiene su propio sentido y se aprende con la experiencia a verlo, pero de manera genérica podemos decir que la tristeza te lleva a interiorizar, a reflexionar, a pensar en uno mismo y en los demás, a valorar lo que tenemos y lo que perdemos, a cambiar nuestro mundo interno... el miedo nos lleva a mantenernos atentos, a prestar atención, a pensar muy bien lo que quieres hacer y decir, te ayuda a pensar fríamente y a no confiarte...
La rabia te ayuda a pasar a la acción, a defender y defenderte, a decir lo que realmente piensas, a poner límites, a levantarte de las caídas, a respetarte, a dar lo mejor de ti...
Las emociones son la vida, el movimiento... si comprendemos las emociones tendremos un mejor estado de salud físico, mental y emocional.
A mi yo de ayer
A MI YO DE AYER
Te miro. Te observo. Cada paso, cada gesto, cada mirada. Magia. Inocencia. Alegría. Pura luz.
Y no quiero que eso cambie....me niego a pensar que algo o alguien pueda apagar esa sonrisa que corretea en tu cara.
Los adultos no entendemos mucho. Casi siempre olvidamos a ese niño que un dia fuimos y que nos gustaría seguir siendo.
Ese niño que nada miraba y arrasaba allá donde llegaba.
Hoy quiero decirte algo, confía en tus instintos, piensa, pero sobre todo escucha a tu corazón. Y que nada ni nadie te frene.
Escucha a quiénes les importas, pero decide por ti.
Atiende, pero valora tu mismo.
Expón tus ideas con respeto y cariño, pero hazlo sin temor, no pasa nada, aunque te hagan creer lo contrario.
Sé tu mismo, como dice Pau Donés, Vivir es Urgente, La Vida es el Momento y No Tragues...Escupe. Di tu verdad aunque lluevan piedras (eso lo dice Mikel de Izal). Eso sí, acuérdate de no hacer daño a los demás y sobre todo, a ti mismo.
Recuerda también que no todo el mundo estará de acuerdo contigo y que tampoco gustarás a todo el mundo. Olvídate de eso y no te empeñes en hacerlo.
Será tiempo perdido y energía gastada.
Respeta. Siempre. De cualquiera de las maneras.
No olvides que la violencia genera violencia. No la contemples. Canaliza tu energía de manera constructiva.
Llorar al igual que reír, es lícito, enfadarse, estar triste o alegre forma parte de la vida. Pero no, eso no nos lo enseñan. Y la vida va de sentir y ahí entra todo el abanico de posibilidades.
Quiérelas todas y abraza esas emociones.
Vivir es sentir. Sino, siempre creerás estar haciendo algo mal cuando por ejemplo, el miedo, la rabia o la tristeza te invadan. Se puede ser feliz y estar triste. La felicidad no es solo alegría. Esta mal vendida.
Sobre todo, sé feliz, sé lo que quieras ser, con la compañía que elijas tener. Y vive tu vida siendo el protagonista de ella.
Sube a tu tren de vida. Haz las paradas que desees, baja y sube del mismo cuando necesites, pero siempre sigue tu viaje.
El viaje de la vida.
Te quiero.
Autor: Tamara
La realidad autoimpuesta
Hemos desarrollado nuestra capacidad mental en base a una serie de creencias, paradigmas y patrones que nos marcan la manera en la que tenemos que reaccionar a los acontecimientos.
Una persona que no se cuestiona o no desarrolla su capacidad consciente, no piensa, sino que es pensado por esta programación inconsciente.
La falta de conciencia nos lleva a actuar siempre de la misma forma, lo que nos lleva inexorablemente a las mismas historias.
El problema está en pensar que el motivo por el que se nos repiten las historias está fuera y es ajeno a nosotros. Aquí es donde nos sometemos a seguir viviendo de la misma manera, porque esta forma de pensar nos coloca en una rol victimista, vulnerable e incapaz de actuar.
Sin embargo, pensar: ¿qué estoy haciendo yo para alimentar esto que está pasando? Desde aquí tenemos el poder y cierto control sobre nuestra forma de reaccionar a lo que nos pasa.
Aunque parece fácil, es un reto, ya que requiere de un cuestionamiento íntegro hacia nosotros mismos y, lo más importante, dejar a un lado las explicaciones y justificaciones, desnudarnos emocionalmente frente a la vida.
Cuando ponemos explicación a lo que nos pasa estamos haciendo que esa percepción sea una realidad.
Toda experiencia tiene infinitas interpretaciones, pero depende de nosotros elegir con cuál nos quedamos.
La programación inconsciente nos lleva a ver las experiencias con las mismas gafas y así, no podemos ver otras formas de actuar.
Un ejemplo puede ser cuando te preguntan: ¿te gusta tu trabajo?, en vez de decir sí o no, explicamos: "a ver, el trabajo me da el dinero que necesito, pero me gustaría no tener que trabajar tanto, pero eso no significa que no esté cómodo, el trabajo me gusta, pero me gustaría algo mejor".
Si observamos, hay contradicciones en la respuesta que no nos deja claro lo que quiere la persona y mucho menos, lo que ella misma quiere para su vida.
Otro ejemplo: ¿qué te pasa con tu pareja?; "yo a mi pareja la quiero, no quiero perderle, pero algunas veces es muy inmaduro y parece que no le importa nuestra relación.
Yo creo que debería pedir ayuda para que podamos estar bien" Aquí exponemos primero nuestra justificación antes que nuestro problema, lo que hace que no salgamos de él.
Mientras nuestra explicaciones y justificaciones estén por delante de nuestros problemas, la explicación será nuestra realidad autoimpuesta y nuestro problema, luchará por salir a la luz cada cierto tiempo.
Básicamente, porque el problema te genera un estrés biológico que tu cuerpo necesita solucionar mientras que la explicación, es un calmante de autoengaño que alivia durante unas horas, pero luego se pasa el efecto.
Si te sientes mal, no lo justifiques, abrázalo y siente la emoción, pero no te la expliques. Deja que la propia experiencia te muestre la solución, sino seguirás viviendo atrapado en la historia que te cuentas.
"Mantente aquietado y tranquilo. Espera que la niebla se disipe, que la tierra se seque y el agua se calme, entonces el camino se verá claro" - Lao Tse
Héctor Ibáñez
Psicoterapeuta
La certeza de la incertidumbre
La certeza de la incertidumbre
Si alguien te dijera a ciencia cierta a qué hora, minuto y segundo de tu vida vas a morir, ¿lo querrías saber?
Ambas respuestas generan la misma sensación de angustia y miedo. La certeza de lo inevitable y la incertidumbre de lo que no podemos controlar presiona nuestro pecho de igual forma.
Vivimos ejerciendo un cierto control sobre nuestras vidas para darnos sensación de certeza, pero que, en realidad, nos agobia. Porque tenemos miedo a perder esa seguridad, aunque una parte nuestra sabe que no la tenemos.
El problema con la certeza es que borra directamente la voluntad de la persona. Cuando uno tiene certeza desde un punto de vista de control, se cierra a las demás posibilidades y traza un camino ineludible entre sus pensamientos y su vida, creando una realidad auto cumplida.
Así funciona nuestro inconsciente. Guarda información de generación en generación para vivir ciertas experiencias y no vivir otras, porque tiene una certeza basada en la supervivencia.
Desde esta posición parece que vivir en la incertidumbre nos regala más libertad para decidir qué queremos hacer, ver las diferentes posibilidades y decidir conscientemente hacia dónde nos dirigimos.
Sin embargo, no es fácil, sentir que no sabes lo que va a ocurrir mañana asusta, por eso tenemos que aprender a centrarnos en lo único de lo cual podemos tener una certeza real: este instante.
Aquí y ahora está lo único de lo que tienes certeza. Tu respiración, tus pensamientos, tus sentimientos, el latido de tu corazón, tu corporalidad, tus decisiones y acciones...
Más allá de aquí está la incertidumbre, pero a más conciencia de lo que haces en el instante presente, menos intensa es, porque tienes certeza de lo que haces ahora.
El control es una ilusión porque en realidad no sabemos nada más allá de este instante. Hay certeza en la incertidumbre, igual que hay incertidumbre en la certeza.
Entre ambos lados está el camino del medio, el equilibrio entre el pasado y el futuro, tu presente.
Héctor Ibáñez
Psicoterapeuta
¿Que pensamientos predominantes tienes?
El Mindfulness ya nos ha enseñado que nuestra mente tiene un músculo llamado Atención. La atención es como una extensión de la mente, como la mano de nuestro brazo que nos sirve para tomar contacto con nuestro entorno.
Con todo ello es importante tener en cuenta que nuestra capacidad mental es muy poderosa, hasta tal punto que químicamente reacciona igual a un estímulo real como imaginado.
En unos ensayos clínicos probando la fiabilidad del efecto placebo y nocebo colocaron tres grupos de personas.
* El primer grupo tenía que ir al gimnasio durante 1 mes con una rutina.
* El segundo grupo tenían que dedicarle 15 minutos al día a imaginarse a sí mismos que hacían la rutina.
* Y el tercer grupo era el de control, este no haría ejercicio.
Los resultados fueron sorprendentes. El grupo que fue al gimnasio aumentó su musculatura entre en un 9% y un 15% y el grupo que se lo imaginó aumentó su musculatura entre un 7% y un 13%.
(Libro de Joe Dispenza. "Sobrenatural", Edición 2019)
Podemos concluir que nuestros pensamientos son una realidad en sí misma.
Si lo ponemos sobre la mesa y reflexionamos:
Si Yo miro mi cuenta bancaria y veo dinero aquí y ahora, pero pienso que no voy a tener, que van a venir gastos y me quedaré sin dinero, mi cuerpo va a reaccionar como si realmente Ahora no tuviera dinero, sentiré el mismo estrés y sin darme cuenta, daré pasos inconscientes hacia esa realidad, porque es la que no paro de pensar.
Puede parecer paradójico, pero tengamos presente el 90% de los problemas que tenemos no son los conflictos que vivimos, sino los conflictos que tenemos con nuestros conflictos, es decir, como nuestra forma de pensar condiciona nuestra forma de vivirlo.
Es un trabajo de presencia constante, de llevar una y otra vez tu conciencia a este momento.
* Si tu pareja está aquí y ahora contigo, para qué piensas que te va a dejar?
* Si tus padres están vivos ahora, para qué piensas que se van a morir? Si tienes trabajo ahora, para qué piensas que se va a terminar?
* Si ahora estás sano, para qué piensas que vas a enfermar?
Además, vivir llevando una y otra vez nuestra mente al tiempo presente tiene otro beneficio. Cuando nuestra mente se perturba con los miedos, si luego llega a ocurrir esa realidad (me quedo sin dinero, me deja la pareja, etc) no conseguiremos reaccionar de forma óptima a nuestra experiencia, porque estaremos condicionados por nuestro miedo.
Es como si el miedo te dijera: "te lo dije".
Ahora bien, si ocurre, pero tenemos la mente en el momento presente, vacía de expectativas o temores futuros, veremos posibilidades que no veríamos en ese momento.
Por ejemplo: a un chico lo echaron de un supermercado donde trabajaba, se quedó en el paro y tuvo un proceso depresivo. Frente a ello el psicólogo le preguntó cuál era su sueño, que era lo que realmente siempre había querido hacer.
El chico dijo que quería ser fotógrafo, pero nunca había tenido tiempo para hacerlo. El chico se apuntó a un curso y lo contrataron en una empresa, lo que le llevó a cumplir su sueño y ver la pérdida de empleo como la gran oportunidad para hacer lo que realmente le gustaba.
Al final nuestra mente nos potencia o nos limita, pero nosotros somos los dueños y tenemos el poder de decidir qué hacemos con lo que nos pasa en la vida.
Héctor Ibáñez
Psicoterapeuta
Tus decisiones marcarán tu rumbo
Lo que Piensas son las piezasque construyen Tu Futuro
"Si quieres cambiar tu vida, tienes que empezar desde el momento en que abres los ojos" - Joe Dispenza"
¿Sabes que el 65% de los días son iguales a los que vivimos ayer? Repetimos de forma automática los mismos patrones sin tomar decisiones conscientes, lo que nos lleva a las mismas experiencias aunque luego le llamemos destino.
Hay muy pocas personas que cuando se levantan deciden qué van a hacer o quién quieren ser. Joe Dispenza trabaja este cambio de paradigma para canalizar la mente al momento presente.
Cuando abres los ojos estás virgen, preparado para emprender un nuevo día, sin embargo, la mente comienza a adelantarse y decide por ti lo que va ir ocurriendo en tú día: te levantarás, te lavas la caras, harás esto de desayunar, si te da tiempo limpiaras un poco, luego irás a trabajar y tendrás que hacer esto que te dejaste pendiente, etc...
¡Y la gran mayoría de esos pensamientos ocurren sin que nos demos cuenta en la primera hora después de despertar!
Joe Dispenza cree que podemos realmente <<crear>> nuestro día, o al menos hasta cierto punto. Según sus investigaciones, si una persona está en coherencia y su vibración es acorde con lo que quiere crear, esta información resuena con el campo o matriz del universo y vuelve como un bumerán a nosotros.
Esta comunicación está ocurriendo constantemente, pero no lo hacemos de forma consciente. En la gran mayoría de los casos el feedback de la vida te llega cuando el inconsciente trabaja con la parte consciente, mientras tanto, el tiempo en ocurrir lo que quieres crear puede verse saboteado.
Si tu coherencia indica que quieres más dinero, pero tu inconsciente resuena con la creencia de que no lo mereces (por historias personales), habrá un vacío en la psique que dará a luz una nueva realidad que intente unir ambas polaridades, pero si no somos conscientes, de forma automática el inconsciente sale ganando.
Gracias a los avances en física cuántica y los descubrimientos del equipo de Joe Dispenza, el concepto de realidad ha cambiado y el entendimiento de la vida también.
Poco a poco lo material no será tan denso ya que comprenderemos que es energía, y la energía se puede transformar.
Una sola decisión al principio de tu día puede cambiarlo todo. Tus decisiones marcarán tu rumbo y corregirán las velas sin importar por donde sople el viento. No eres una máquina, eres conciencia y tu gran poder, es tu vibración y tu decisión.
"Si quieres entender cómo funciona el universo tienes que pensar en términos de vibración, frecuencia y energía" - Nicola Tesla
EL FUTURO ES MI PASADO
EL FUTURO ES MI PASADO
¿Tienes alguna historia que a día de hoy te sigue acompañando o se te repite, algo que no has podido superar todavía?
¿Qué te ha marcado en la vida? ¿Qué ha hecho que seas así tanto para bien como para mal?
Muchas personas creen saber cómo ha sido su vida, pero en realidad, no lo están mirando profundamente y el recuerdo es una interpretación de lo realmente sucedió.
Lógicamente no podemos tener en pleno detalle nuestro pasado, pero podemos ver claramente lo que ocurrió para poder aprender.
Hay personas que pueden decir "he tenido una buena infancia" y luego descubrimos que pasaron hambre, que papá pegaba a mamá, o incluso, que sufrió abusos.
El cerebro oculta momentos de estrés para que podamos seguir adelante, pero de la misma forma, toma decisiones sobre nuestras reacciones, conductas, deseos y hasta respuestas emocionales.
Este entramado se vuelve un individuo con el tiempo y nos asociamos emocionalmente a esas conductas. Con el tiempo decimos cosas como "yo soy así", cuando en realidad, esas conductas hablan de una historia que el inconsciente intenta gestionar.
Podemos encontrar esas historias en los momentos más difíciles de nuestra vida o en la vida de nuestros padres.
En las conductas irracionales y viscerales, en las cosas que ocultamos y las que queremos en los demás vean de nosotros, en la salud de nuestro cuerpo, etc.
Tenemos la oportunidad de mirar el dolor para aprender de él y desarrollar nuestra mejor versión.
Nuestra historia y la de nuestros padres es un diario para revisar y aprender.
Mientras no hagamos consciente lo que nos hizo ser así, seguiremos haciendo las mismas cosas, lo que nos llevará a las mismas historias y después lo llamaremos destino.
¿Cómo vives los cambios?
¿Cómo vives los cambios?
La flexibilidad mental es una característica muy saludable en un mundo cambiante donde lo conocido puede cambiar de la noche al día.
Saber adaptarse a los acontecimientos no solo trata de aceptar los cambios de la vida, también implica no resistirse a ellos. Dicho de otra forma, nos guste o no la vida cambia, por lo que mejor será aprender a ser mentalmente más flexibles.
Muchas personas tenemos rigidez mental. Nos preparamos el día de una forma y hacemos planes mentales, pero cuando estos deben cambiar por la razón que sea, nos frustramos.
La frustración tiene que ver con nuestra inmadurez mental para adaptarnos a los acontecimientos.
¿Cómo aceptamos lo que ocurre?
En realidad no tenemos que hacer nada para aceptar, más bien tenemos que quitarnos las resistencias a aceptar.
Las barreras puede ser la creencia de que podemos controlar lo que nos va a suceder, la necesidad de que las cosas sean como yo quiero que sean, deseos frustrados que no expresamos y planeamos hacer, vivir con la mente en el pasado o en el futuro, etc.
La flexibilidad mental te mantiene alerta, pero no estresado, porque manejas mejor la incertidumbre, ya que sabes que pase lo que pase sabrás actuar, lo que reduce la ansiedad considerablemente.
Procurar vivir el momento presente y aún teniendo planes y objetivos. Aceptar los cambios que puedan llegar, nos permite desarrollar una actitud hacia la vida más sana, reducir la frustración y aumentar el autoestima.
¿Qué te hace ser Tú mismo?
¿Qué te hace ser Tú mismo?
¿Te has planteado alguna vez si tenemos miedo a nuestra individualidad?
Lo que significa <<ser tú mismo>> es una incógnita para muchos de nosotros que llevamos años esforzándonos por encajar en la familia, la pareja, el trabajo, el entorno, etc.
La sociedad ha marcado el camino y nosotros lo intentamos seguir como buen pueblo, incluso aunque con ello dejemos de ser quienes realmente somos.
Preguntarnos quienes somos quizá puede dar dolor de cabeza porque puede ser una pregunta sin respuesta y es exactamente por eso, porque no busca una "solución", lo que busca es una reflexión.
Definirte es algo literalmente imposible.
Eres lo que haces en cada momento, dentro de 10 minutos puedes ser diferente a lo que eras y los que te ven, pueden pensar diferente sobre ti.
Por eso, cuando pensamos en ser nosotros mismos, en cultivar nuestra individualidad, se nos plantean las dudas necesarias para - decidir - lo que queremos en nuestra vida y lo que no.
¿Cuántas cosas hay en nuestra vida que hemos elegido conscientemente?
Muchas son sorpresas de la vida y si nos dieran lo que queremos, nos gustaría, pero generalmente la vida nos pone las pilas dándonos lo que necesitamos para evolucionar, no lo que queremos.
Sin embargo, imagina que tienes un barco que representa tu individualidad. Si te dejas llevar por el viento y la marea, tus destinos serán inesperados y quién sabe lo que te depara la vida.
Pero cuando sabes donde vas, cuando tienes un rumbo, usas el viento y la marea en tu beneficio. Entonces las vicisitudes de la vida, las dificultades, son vientos entre babor y estribor, ya no es mala suerte, porque ahora decidimos <<usar>> las experiencias en nuestro beneficio hacia nuestro rumbo.
¡Qué fácil suena!
Pero lo complejo es saltar al vacío de SER lo que eres. Ahí es donde sabes hacia donde vas y, muchas veces, no es un objetivo fijo como conseguir una casa, dinero o empleo.
Cuando eres tú mismo, tienes bien limpio tu barco de la individualidad y preparado para los vientos de la vida, aunque no se tenga un destino, sabes que el propio viaje es en sí un rumbo.
Rumbo al autodescubrimiento.
Entonces haces lo que siempre has hecho, vas a trabajar, te tomas un café, sales a correr, pero nunca lo vuelves a hacer igual que antes, porque ahora, estás eligiendo, estás siendo.
Es la diferencia entre <<Estar vivo>> y <<Estar Viviendo>>
Cuanto más somos más llegamos a los demás.
¿Para qué cambiamos?
Lo que nos motiva al cambio, generalmente, tiene una raíz externa. Sin embargo, no es lo mismo cambiar porque yo me doy cuenta de que puedo mejorar algo, que porque alguien nos critique lo que hacemos.
La actitud es la llave que abre la mente para flexibilizar el cambio. Sin la actitud correcta y la motivación adecuada, el cambio está destinado al fracaso.
Si el motivo del cambio es para que la otra persona no se enfade, o para que deje de criticarme, etc, pasará lo mismo.
Por eso el cambio, cuando tomas plena conciencia de lo que te impulsa a cambiar, ocurre de forma natural o prácticamente sin esfuerzo.
crisol_life@hotmail.com
El sistema nervioso del universo
El sistema nervioso del universo
Nuestro cuerpo tiene un sistema autónomo capaz de dirigirnos aún cuando no somos conscientes. La repetición de conductas y la necesidad de adaptación al estrés, crea redes neuronales que van engrosando hasta ser gestionado por el sistema nervioso autónomo.
Se ha fotografiado la materia oscura del universo. Son como una sistema enervado de energía que conecta todo. La comunicación entre dos partículas de forma instantánea en diferentes partes del mundo, se pueden entender a través de la materia oscura, ya que a los ojos están separadas, pero en realidad no lo están.
La materia oscura también recibe otros nombres como el universo, la matriz, la fuente, dios, etc. Al final, es energía, qué significa frecuencia y vibración.
El idioma de la vida no son las palabras, sino la frecuencia que traen las palabras. La forma de influir en nuestra vida, en nuestros cuerpos inclusive, consisten en cambiar nuestra vibración.
El neurocientífico Joe Dispenza ha medido con resonancia magnética a personas para comprobar los cambios vibracionales que pueden hacer un cambio de pensamiento, emoción y conducta.
En su libro "Sobrenatural" muestra imágenes de ondas cerebrales donde se ve claramente la diferencia entre una persona en coherencia y otra en incoherencia. De tal manera, que una persona en incoherencia vive situaciones que no quiere vivir, ya que es lo que está vibrando. Mientras que las personas que sostienen su coherencia y vibración, son capaces de influir de manera indirecta en sus vidas.
Las pruebas de Joe Dispenza muestran cómo estamos energéticamente conectados siempre a nuestras vidas a través de la materia oscura.
Este sistema nervioso del universo responde a nuestra coherencia entre lo que sentimos, pensamos, decimos y hacemos.
Entrar en coherencia es comunicarle a la vida que queremos vivir de otra manera.
Héctor Ibáñez
Psicoterapeuta
crisol_life@hotmail.com
AYUDA AL SANITARIO
Ayuda al Sanitario, cómo prevenir, apoyarlos o intervenir para ayudarlos
Este post sirve tanto para sanitarios como para personas que conocen a alguien que está cuidando intensamente de las personas afectadas por el Coronavirus (Covid-19). Vamos a ver ciertas formas de prevenir, apoyar o intervenir para ayudar a los sanitarios.
Partimos desde el hecho de que estamos viviendo un momento difícil. Todavía cuesta creerlo y estamos desubicados, tenemos miedo e incertidumbre. Muchas personas, no solo sanitarios, van a trabajar con desconfianza y también este post les puede ayudar a ellos. Primero vamos a empezar con la ayuda si eres sanitario:
Estás en momento realmente difícil y tienes demasiada responsabilidad en tus hombros. Cada día que vas a trabajar ves pacientes sufriendo, solos por aislamiento, con un ambiente laboral negativo y trabajado sin material suficiente. Además, que la gravedad de los hechos ha llevado a que se tomen decisiones tan duras como, quien vive y quien muere. Os han quitado los días libres y las vacaciones, apenas os da tiempo a asimilar todo lo que estáis viviendo estos días. Las personas que somos conscientes de lo que estáis pasando sentimos un gran orgullo y agradecimiento por las personas que cada día van a los hospitales poniendo en riesgo sus propias vidas y las de sus familias, por la falta de medios. Por ello os mando mi más sincero agradecimiento y ánimo para que sigáis a pesar del dolor que estáis viendo y sintiendo. Con todo ello habrás experimentando un estrés muy fuerte, incluso parecido al Bunrout o "estar quemado". Voy a compartirte varias formas de reducirlo en la medida de lo posible:
Intervención en procesos de estrés intenso (“El Síndrome de quemarse por el trabajo en Servicios Sociales” Pedro R. Gil-Monte Marisa Salanova José Luis Aragón Wilmar B. Schaufeli)
Con la situación del Covid-19 vas a estar más pendiente de los demás que de ti mismo, por eso es imprescindible que, cuando puedas, te pares un momento y te evalúes. Necesitas mirarte internamente para ver en qué punto estas. Puedes verte quemado y cansado, pero que de momento tienes herramientas para continuar. Puedes también verte como "sin sentimientos", lo que se conoce como estar en shock. También puedes verte desbordado y apunto de explotar, lo que necesitaría ayuda inmediata. Si te cuesta ver en qué estado estás, observa físicamente tu cuerpo: Falta de apetito, tensión, taquicardias, sudor, estrés, etc. Lo que que queremos conseguir es mantenerte en la primera, aunque no siempre será posible. Si estás en una de las dos siguientes que he comentado, vamos a ver qué hacer. En mensaje en esta primera etapa es pararse para poder mirarnos y pensar también en nosotros mismos.
2.Mejorar el entorno laboral
Lo primero para reducir el estrés es hacer del lugar de trabajo un lugar menos negativo. La situación lo impide considerablemente y la tensión con los compañeros se siente. Por eso, puedes mejorar el entorno laboral dentro de lo que depende de ti. Es decir, todo aquello que esté bajo tu control para mejorar el ambiente hazlo, por ejemplo: saludar con buenos días, pedir por favor y dar las gracias, tener en cuenta a tus compañeros a la hora de comer, ofrecerte para ayudar en lo que te veas posible, etc. Somos conscientes de lo difícil que es en estos momentos, pero busquemos detalles que nos puedan ayudar.
3. Gestión del tiempo
Esta ayuda sirve para cuando sales del trabajo, aunque hay sanitarios que están haciendo jornadas de dormir en el hospital, lo que hace muy complicado lidiar con esta opción. Aún así, si todavía puedes descansar de vez en cuando en casa, procura desconectar. Sé que es complicado, estás pendiente de tus compañeros, te escriben por whatsapp y te cuentan como van los pacientes porque estás preocupado. Miras las noticias y sigues indignado por la situación precaria que estáis viviendo, pero hay que recuperarse. Suelta el móvil un rato, descansa, ponte una película, disfruta de la compañía si estás con alguien, o llama por teléfono y charla de otro tema. Procura desconectar la mente en la medida de lo posible. Muchos sanitarios sueñan con el trabajo en estos días con lo que están viviendo, o simplemente no pueden dormir. Si tu caso es de estar en el hospital durmiendo por la necesidad de los pacientes, cuando puedas, llama a las personas que están fuera esperándote y habla con ellas para salir por un momento del hospital.
4. Pide Ayuda

Ya está todo dicho. Pide ayuda. Coge el móvil y expresa abiertamente a las personas que sabes que te quieren si puedes hablar con ellas un rato y desconectar. O todo lo contrario, muchas veces, lo que necesitas es expresar el dolor, la rabia y la frustración por todo lo que estás viviendo. Llama a tu amigo, a tu compañero que te entiende, o pídele a alguien que haga ese papel (escucharte y apoyarte). Sabemos que no podemos cambiarlo, pero sacar tu indignación por todo lo que ves en el hospital te va a ayudar a quitarte carga.
La siguiente intervención ya sería acudir a psicoterapia aunque sea Online, pero comprendo que es complicado en estos momentos. Dejo este correo donde podéis escribir e iré respondiendo: crisol_life@hotmail.com. En estos momentos cada uno de los sanitarios, celadores y auxiliares de los hospitales forman parte de una gran herramienta humana llena de compasión y amor que es capaz de salvar vidas. Personas de carne y hueso que están sacando lo mejor de ellas mismas para ayudar a los demás y que todo esto vuelva a la normalidad. Los que no estamos viviendo ese infierno podemos ayudarles y apoyarles. Primero, quedándonos en casa y reduciendo la propagación. Segundo, dándoles todo nuestro cariño y ánimo, porque esta experiencia que solo saben ellos lo dura que está siendo. Mi mujer es enfermera y veo a través de ella la gran sanidad que tenemos. No por la estructura, sino por las personas. Nosotros podemos hacer algo más que aplaudir:
Preocúpate, pregúntale, anímale y ámalo
Si conoces a algún sanitario pregúntale cómo está. Dale ánimos cada día. Preocúpate por el o ella. Llámalo y dedícale tiempo a escuchar y empatizar con lo que está viviendo. Dile que cuando termine esto le vas a regalar el mejor vino, o una cena espectacular o que os daréis una fiesta de en sueño. Pero, sobre todo, que te sienta presente cada día. Las relaciones sociales mejoran considerablemente la salud y ellos necesitan explotar, hablar de lo que están viviendo y sentirse apoyados. Aunque creas que no tienes nada que ofrecer, escucharlo activamente servirá. Imagina que tú eres un océano y sus palabras son barcos que navegan encima de ti. No soluciones sus problemas, muchos no se podrán, pero sostenlo, dile que todo saldrá bien, que le quieres y le admiras, que está haciendo una labor brillante y que es una persona modelo. Envíale algo para que sonría, los gatos y los perros ayudan mucho.
Todos saldremos de esta, pero no seremos iguales cuando termine todo. Vamos a transformarnos de una forma u otra, vamos a intentar hacerlo para bien, para unirnos más como personas y romper barreras. Muchos no querrán, o no sabrán hacerlo, pero no importa. Con que hoy puedas ofrecerle tu amor a una persona ya es suficiente. Gracias por apoyar a los sanitarios. Gracias a los sanitarios por luchar como lo estáis haciendo. Para ti, estás en casa o en el hospital, te dedico este poema de Mario Benedetti:
"No te Rindas"
No te rindas, aún estás a tiempo
de alcanzar y comenzar de nuevo,
aceptar tus sombras, enterrar tus miedos,
liberar el lastre, retomar el vuelo.
No te rindas que la vida es eso,
continuar el viaje,
perseguir tus sueños,
destrabar el tiempo,
correr los escombros y destapar el cielo.
No te rindas, por favor no cedas,
aunque el frío queme,
aunque el miedo muerda,
aunque el sol se esconda y se calle el viento,
aún hay fuego en tu alma,
aún hay vida en tus sueños,
porque la vida es tuya y tuyo también el deseo,
porque lo has querido y porque te quiero.
Porque existe el vino y el amor, es cierto,
porque no hay heridas que no cure el tiempo,
abrir las puertas quitar los cerrojos,
abandonar las murallas que te protegieron.
Vivir la vida y aceptar el reto,
recuperar la risa, ensayar el canto,
bajar la guardia y extender las manos,
desplegar las alas e intentar de nuevo,
celebrar la vida y retomar los cielos.
No te rindas por favor no cedas,
aunque el frío queme,
aunque el miedo muerda,
aunque el sol se ponga y se calle el viento,
aún hay fuego en tu alma,
aún hay vida en tus sueños,
porque cada día es un comienzo,
porque esta es la hora y el mejor momento,
porque no estas sola,
porque yo te quiero.
LOS INGREDIENTES DEL CAMBIO
Seguramente te has visto en la tesitura de querer cambiar un aspecto de tu vida:
Implementar el deporte, cambio de alimentación, dejar de fumar, tomar más decisiones, ser más asertivo, quererse más, no enfadarse tanto, aprender algo nuevo, etc.
Los cambios son naturales en la vida y forman parte del aprendizaje que nos va forjando como personas, pero, ¿porqué nos cuesta tanto?
Cuando entramos en la pubertad sentimos una gran necesidad de formar parte de la sociedad, de encontrar nuestro sitio.
A priori el adolescente se adapta al entorno para poder crear relaciones sociales, pero aquí aparece el ingrediente de la intelectualización.
Este patrón de conducta aparece de forma natural como una forma de protegernos psicológicamente de todos los cambios y dificultades que vivimos y que nuestro inmaduro cerebro todavía no sabe encajar sin reaccionar impulsivamente o caer en la más profunda tristeza.
Este razonamiento comienza a crear una historia que sirve de caparazón emocional. La historia detrás de la historia.
Aquí se levantan los cimientos sobre los terrenos de creencias y culturas que nos inculcaron de pequeños y donde se forja nuestra dificultad al cambio como adultos.
Cuando llegamos a la edad adulta la historia que nos contamos para explicarnos las experiencias cobra vida propia casi literalmente. De tal manera que las experiencias de la infancia, la adolescencia y la edad adulta están conectadas en un espacio sin tiempo, que es el inconsciente.
Cuando queremos hacer un cambio no podemos obviar ninguna de estas etapas por un ingrediente que ahora vamos a ver.
El primer problema que mucha gente tiene a la hora de hacer un cambio es que no saben cual es la forma "correcta" de hacer las cosas.
Decides y actúas. Lo cuidas cada día y en un tiempo tendrás tus frutos. ¿Alguna vez habéis cambiado para gustarle a alguien? Esto tiene fecha de caducidad por lo que estamos hablando. El cambio requiere de una evolución de nuestra forma de ser, dejar atrás viejas formas de proceder por otras más optimizadas para el entorno en el que vivimos.
Vamos a ello, ¿cómo cambiamos? Lo primero es tener presente que la forma correcta no existe y depende de cada momento, pero si sigue dos normas básicas: nace del amor a ti mismo y no daña a nadie.
Mario Alonso Puig, conferenciante y cirujano de prestigio cree que para hacer un cambio que realmente dure se necesitan dos ingredientes:
Voluntad y comprensión. Por un lado, la persona necesita valor, ganas de actuar, una motivación intrínseca que le lleve a moverse para transformar una conducta. Pero la voluntad por si sola es agotadora y tarde o temprano flojeas. Más importante todavía es la comprensión.
La comprensión sería tomar conciencia de para qué haces el cambio. Comprender que no cambias por nadie, sino por ti mismo. Comprender los motivos y objetivos internos que te llevan a cambiar.
Y, añadiría, tomar conciencia de porqué has estado actuando así hasta ahora, teniendo presente las etapas que hablamos anteriormente sobre la adolescencia e infancia. No es solo dejar de fumar, es tener de voluntad de no coger un cigarro y comprender lo saludable que es para ti y para tu entorno que no fumes.
Comprender que cuando empezaste a fumar, quizá lo hiciste para integrarte en un grupo, a lo mejor porque tenías problemas y no disponías de otras herramientas de las que ahora sí dispones, o simplemente porque decidiste hacerlo.
Comprender la raíz nos ayuda a enfrentar las creencias e historias que nos hemos ido contando a lo largo de la vida para rebatirlas y volver a elegir.
Lógicamente requiere de práctica, observarse a uno mismo, investigarse y ser constante. Te planteo ahora este ejercicio:
1. Indica concretamente qué quieres cambiar en positivo. ("quiero empezar el gym", "quiero aprender a escuchar más", "quiero decir no cuando no quiero hacer algo")
2. Identifica la conducta o acción que quieres cambiar y elige otra que te ayude. (ir al McDonals // Ir a la cocina a por algo sano. Levantar la voz // Respirar o dejar la conversación para otro momento)
3. El último paso puede ser el más complicado, si ves que te cuesta puedes preguntar a un profesional o amigo cercano. Identifica el motivo, el para qué actúas así y, después, busca en tu vida dónde comienza ese motivo para poder reflexionar.
Por ejemplo:
- Quiero empezar a comer sano.
- En vez de comer azúcar, beberé agua o té.
- Me pongo nervioso cuando estoy solo, creo que me asusta la soledad y quiero mantenerme ocupado para no pensar. Esto me pasaba de pequeño, cuando mis padres trabajaban y yo me quedaba solo. Supongo que ahora no estoy solo, aunque me sigo sintiendo así.
Todo cambio necesita de una mente que se responsabilice de sí misma y que no busque culpar a los demás o victimizarse. En este ejemplo, es normal que un niño que todavía no tiene herramientas de gestión emocional se sienta solo, pero cuando ya tienes recursos dispones de muchas posibilidades para enfrentar la raíz del problema, pero hay que reflexionar.
Si cambiamos la conducta, pero no sanamos la raíz, puede que con el tiempo vuelvan a aparecer conductas dañinas. Lo importante es mantener tu voluntad comprendiendo para qué cambias.
Es muy motivador recordarte en los momento de flaqueza porque estás cambiado.
Más adelante subiré otros tips para reforzar el cambio. Como por ejemplo elegir un mentor y usar herramientas de PNL para transformar nuestra conducta.
Gracias
Héctor Ibáñez
Psicoterapeuta
crisol_life@hotmail.com
8 CONFLICTOS FRECUENTES EN LA PAREJA
Las relaciones de pareja son el catalizador de todas las experiencias que hemos vivido e incluso que hemos heredado. Comprender y armonizar todas las puertas abiertas que tenemos puede causar muchos conflictos en la pareja.
¡Es como dos universos intentando sincronizarse!
Cada uno tiene su música interna que se sintoniza con la de la otra persona, ambos <<resuenan>> y comienzan un viaje en el que se desvelan las partes oscuras y se afianzan las partes luminosas.
Claro que hasta llegar a ello hay un proceso que puede ser, en muchos casos, realmente complicado y si no se enfoca con una inteligencia emocional puede llegar a minar la moral de cada uno y terminar en una ruptura muy dolorosa.
Las cifras de hecho son alarmantes. En los últimos 20 años los divorcios han aumentado un 70%, aunque las parejas que realmente han encontrado el equilibrio están mejor que bien.
Después de años de terapias, consultas y estudios se ha llegado a una conclusión generalizada en los profesionales del tema sobre qué hace que una relación funcione o no. La base de una relación sana es la comunicación.
Podemos pensar que es un tópico, pero vamos a ver la importancia de la comunicación con una connotación más: hombres y mujeres entienden la relación de forma diferente. Nada nuevo, ¿verdad?.
Entonces, el problema está, si sabemos que la comunicación es importante y que entendemos la relación de forma diferente, ¿por qué no actuamos en consecuencia? ¿de qué nos sirve tener el conocimiento si no lo pasamos a la práctica?
La comunicación es lo más importante, pero no pensamos cómo podemos comunicarnos mejor, le decimos al otro:
¡Oye, hablame bien que la comunicación es importante!. Y aunque tenemos claro que hombres y mujeres, por haber recibido una educación diferente, vemos la relación de manera distinta, seguimos creyendo que la otra persona piensa igual que nosotros.
Las mujeres siguen esperando que el hombre desarrolle sus poderes psíquicos y empiece a leer la mente, ¡que ya es hora después de tantos años de evolución!.
Mientras el hombre sigue esperando que las cosas pasen por sí solas sin hacer nada en absoluto. Somos tal para cual.
Después de todo hay esperanza ya que tenemos ejemplos de parejas que realmente han encontrado ese equilibrio de un amor real, con pasión, juego y ternura.
Así hemos encontrado 8 conflictos frecuentes en las relaciones que pueden hacer tambalear los cimientos de la unión y que podemos tener en cuenta para enfrentarlos en equipo y no como si fuera un competición por ser el capitán de la relación.
Conflictos más frecuentes de pareja:
1. Diferencias en la comunicación.
Los hombres son más racionales y literales, mientras que las mujeres son más abstractas y emocionales. El quid de la cuestión está en la forma de interpretar las palabras.
La mujer expresa emociones:
"Estoy harta de tus amigos y tu egoísmo", mientras que el hombre expresa racionalidad: "¿entonces lo que quieres es que no tenga amigos?". ¡Es un caos! nada tiene que ver lo que uno dice con lo que quiere decir y lo que uno escucha con lo que significa.
La comunicación empieza escuchando ampliamente todo el contexto y no sólo las palabras.
Las palabras son apenas un 7% de todo el lenguaje. ¡Un 7%! ¡Abrazala y deja de hablar tanto! Los tonos y el lenguaje no verbal juega el 93% de la comunicación total.
Con estas cifras podemos ver que debemos abrir la mente para aprender a comunicar con un nuevo canal que nos una a la otra persona y no que nos aleje. No es lo mismo decir: "Estoy harta de tus amigos y de tu egoísmo", que decir: "me gustaría salir contigo un fin de semana en vez de que vayas siempre con tus amigos".
Igual que no es lo mismo pensar:
"no quiere que tenga amigos, me quiere cambiar", que pensar: "está enfadada porque me voy con mis amigos otra vez y no le dedico tiempo".
Aprender a comunicarse no es solo presencia, técnica y magia, sino tiempo para llegar a entender la forma de ser de la otra persona, para lo que nos tenemos que salir de los ideales que tenemos en la mente y se superponen a la hora de mirar a nuestra pareja.
Mientras se desarrolla la comunicación asertiva y clara podemos usar una técnica de comunicación de Haim Ginott, psicólogo pionero en técnicas de comunicación. Se trata de la técnica <<XYZ>>: Cuando haces X yo me siento Y y me gustaría sentir Z.
Por ejemplo: "Cuando te vas con tus amigos cada fin de semana siento que no te importa nuestra relación. Me gustaría salir de vez en cuando juntos y dedicarle tiempo a nuestro matrimonio. Me haría feliz poder hacerlo".
Aun así la forma más clara de comunicar es escuchar para comprender y no para responder. No somos robots que reaccionan a las palabras, podemos decidir cómo vivirlas, saber leer el contexto y empatizar para poder comunicar de una forma consciente y con inteligencia emocional.
2. Sexualidad
El sexo es un lenguaje íntimo entre la pareja. Donde se caen las máscaras y se muestran ambos vulnerables el uno con el otro. Sin embargo, con el tiempo la monotonía y la rutina hacen del sexo algo casi por compromiso y complacencia, en vez de por deseo o pasión.
Sostener la llama dentro de la cama implica también aprender a sostenerla fuera de ella. Muchas mujeres confiesan a los sexólogos que quieren un príncipe en la calle, pero en la cama quieren al chico malo. Para el hombre de hoy que tiene la masculinidad totalmente desubicada ser amante y buen chico son dos cosas que no conectan.
Los pocos que lo consiguen son muy buenos en la cama, pero fuera suelen ser blandos. Los demás siguen sintiendo miedo de abrirse a su parte emocional.
Las mujeres por el contrario se van abriendo más con el tiempo, pero las memorias inquisidoras del pecado les hace muchas veces rechazarse a sí mismas por sentir deseo. Recordemos el tema de la comunicación, ellas esperan que les lean la mente y ellos que les hablen claro.
Si la mujer se permite expresar más sanamente sus deseos sin culpa y el hombre sabe leer entre líneas y ser un poco más canalla, ¡se la lleva al huerto!
El tema es que la gran mayoría de las parejas se quejan de la monotonía y la falta de creatividad, o la necesidad de sentir una unión más profunda. El sexo se puede dividir en varios niveles:
- Biológico: Puramente animal
- Físico: Placer propio y liberar tensión
- Emocional: Lenguaje sexual, amor
- Transpersonal: Conexión tántrica
La gran mayoría de las parejas se quedan estancadas en las dos primeras.
¡No saben lo que es emocionarse haciendo el amor!
Para los hombres desarrollar su parte sensitiva es muy complicado ya que tienen miedo de perder su virilidad y como son muy racionales, si algo funciona bien así, ¿para qué tocarlo?
Para la sexualidad sana se requiere de creatividad, amor y humor. Al final el equilibrio está en saber conectar la parte más animal con la parte más espiritual y ahí conectarte con tu pareja. Además, el sexo no debe ser un fin sino un viaje.
Hay un canal de habla hispana sobre sexualidad para las parejas que quieran salir de la monotonía. Es el canal de YouTube de Elsy Reyes. Encontrarán un gran contenido en su alcoba manteniendo siempre la creatividad, el humor y el amor.
3. Convivencia
Hemos comentado antes que hombres y mujeres son educados de formas diferentes y en la convivencia se muestra este desequilibrio.
El gran problema: uno se ocupa de todas las responsabilidades de la casa y el otro no. Se nos viene a la cabeza que la mujer se ocupa de la casa y el hombre de trabajar, pero actualmente se ven casos a la inversa.
El orden de los factores no altera el producto en este caso. Se trata de encontrar un equilibrio sin que sea imposición. ¡a todos nos gusta tener un plato en la mesa sin hacer nada, a tu pareja también le gusta!
El gran problema es que ambos quieren tener igualdad, pero esto es algo que lejos de ayudar empeora la situación. Si una persona ama cocinar y a la otra le gusta limpiar, pueden "compensarlo" uno cocinando más y el otro limpiando más.
¡Pero de mutuo acuerdo!
Luego no vale decir: "estoy hasta las narices de ser tu chacha, hoy te cocinas tú".
Recordemos lo que hemos dicho antes: aprender a leer el contexto. Si ves que tu pareja que suele cocinar viene agotado/a, ten iniciativa de encargarte tú. Hoy por ti mañana por mi. Sois un equipo, no es una competición para ver quien es mejor.
4. Infidelidad
Muchas parejas prefieren ser dejadas a terminar una relación, para lo que usan la infidelidad. Preferimos ser infieles a honestos, ¡así nos va! La infidelidad se da por muchos factores, pero el común es la falta de confianza, o mejor dicho, cuando esta se rompe.
La confianza es como un vaso de cristal. Lo rompes, lo pegas, pero nunca será lo mismo. Antes de ser infiel, por respeto a ti mismo/a y a tu pareja, no sigas con una relación que no quieres seguir.
Quizá la otra persona si te quiere y el daño puede ser muy fuerte. De hecho, muchas personas se someten a perdonar una infidelidad, pero la gran mayoría fracasan y la pequeña minoría sienten una inseguridad de por vida.
Antes de llegar a este punto es importante ser honestos con nosotros mismos y enfrentar el problema.
5. Valores y creencias diferentes
La educación diferenciada nos lleva a tener valores y creencias diferentes, que también vienen introyectadas por nuestra familia.
Muchas de esas creencias ni si quiera las hemos elegido. Nos han dicho que esto era así, lo hemos asumido y ahora lo defendemos a capa y espada. ¡Aunque eso implique hacerle daño a mi pareja, prefiero tener tener razón!
Porque no se ve claramente la sombra de la pareja. La persona que amamos tiene cosas buenas y cosas malas, un pasado, creencias y valores que pueden ir en contra de los nuestros, pero no se trata de decir:
"pobrecito, si es que no sabes hacerlo mejor", sino de tener la compasión y comprensión para ver qué ha vivido la persona para ser así.
Todos tenemos una historia, pero hasta que la vemos y la reescribimos el pasados nos lleva a nosotros en vez de nosotros a él.
Todos tienen una guerra interna que están librando, si no te gusta como es la otra persona, ¡dejalo tranquilo y deja de presionarlo! Hay una frase que dice: "no intentes hablarle a un cerdo de estrellas, perderás tu tiempo y fastidiarás al cerdo".
¡No es que la pareja sea un cerdo o sea un poco corto para aprender! Cada persona tiene su tiempo y su proceso, cosa que depende únicamente de su decisión personal. Si está dispuesto o no a cambiar.
6. Familia de la pareja
Si tenemos valores y creencias diferentes que se llevan mal, ¿de dónde vienen?
Pues de la familia.
La familia es muy importante y a todos nos gustaría sentir el amor incondicional, el apoyo y la aceptación familiar, pero en cuanto haces lo que a los ojos de la familia no deberías de hacer, ¡eres el malo!
Muchas mujeres dicen: no se si me he casado con mi marido o con su madre. Igual que muchos hombres dicen: no se si invitar a salir a mi mujer a su madre.
¡Qué pasa con las madres!
Básicamente pasa que no las soltamos, aunque en muchos casos, son ellas las que no quieren soltar a sus hijos pequeños e indefensos en este mundo peligroso.
Así hombres y mujeres crecen siendo tremendamente inmaduros y dependientes de su familia, atados a una culpa constante de tener que verlos y comer con ellos cada Navidad aunque ya se haga bola.
Ser coherentes es algo vital para poder ser personas felices y tener bienestar emocional. Eso implica decirle muchas veces a mamá que deje de llamarnos tanto.
Mamá es mamá para toda la vida, pero a tu mujer y ha tu hombre lo estás eligiendo. No estamos hablando de cortar la relación con la familia, estamos hablando de tener claro a qué familia quieres alimentar.
creando tensión en la pareja y una sensación de obligación por tener que aguantar a la familia.
Ser asertivos y coherentes con lo que sentimos nos llevará a decir NO cuando queramos decirlo y no otra cosa.
A la familia hay que quererla y respetarla, pero también debe respetarse uno mismo.
¡Muchas veces la familia se mete donde no la llaman! Si no hay límites en la relación, cualquiera podría entra y liarla. ¡Hasta nuestra santa madre!
7. Decepciones
A tanto de expectativa tanto de frustración. Las decepciones que sentimos con la pareja suelen ser por las expectativas que hemos colocado sobre el otro. De hecho, esta es una de las primeras etapas en la relación.
Cuando todo es perfecto y maravilloso, la otra persona nos hace feliz y es el amor de mi vida. Hasta que resulta que no lo es tanto como yo creía y empiezo a ver la sombra de la otra persona.
Este es un proceso necesario para poder aceptar amar a la otra persona tal cual es, ¡no es aprobarla, es aceptarla!
Mientras no veamos a nuestra pareja tal cual es y decidamos si lo aceptamos o no, seguiremos queriendo manipularlo para que sea según las expectativas.
El amor no suele ser dos piezas del puzzle que encajan sin más, sino que se sintonizan y se trabaja en comunión.
10. Conflictos no perdonados
Muchas parejas empiezan discutiendo porque no se han fregado los platos y terminando hablando de lo que pasó hace tres años a las cuatro de la mañana
¡¿Cómo vamos a abrazar a nuestra pareja si estamos abrazando a la mochila donde cargamos todo nuestro dolor?!
Es la regla básica para aumentar el autoestima: vacía la mochila. ¿Pero cómo se hace esto? Confundimos perdonar con <<salvar al otro de su culpabilidad>>, por lo que no perdonar puede ser una forma de castigar al otro.
El problema es que es un arma de doble filo y también nos castiga a nosotros a no avanzar.
Si enfrentamos el ahora con las historias del pasado repetiremos lo mismo una y otra vez. ¡Hay que reinventarse!
Perdonar no es más que liberarnos del dolor y dar gracias por lo que nos ha enseñado la experiencia.
Además, cuando uno perdona se libera a sí mismo, pero como también se aprende, no significa que todo vuelva a ser igual. Uno se equivoca y comete errores, aprende y cambia.
Para aprender a soltar estos conflictos recomiendo el libro de Dejar ir: el camino de la libertad
Para las parejas que quieren entender a su compañero/a está el libro de Los hombres son de marte, las mujeres son de venus. Un libro iniciático que sirve de base y guía para solucionar conflictos de pareja.
Para los hombres más atrevidos que quieres desarrollar todo su potencial masculino en la relación y en el sexo está El camino del hombre superior, de David Deida.
Para las mujeres valientes que quieren comprenderse a sí mismas y recuperar su feminidad está Ser Mujer: Un viaje heroico. Un viaje de introspección para dar luz a las incognitas de la mujer.
















